HEA: Cinder & Ella, Kelly Oram. [Capítulo 19]

TyC-Lal

NOTA: Recientemente Cinder & Ella (Kelly Oram) se publico en español por OZ Editorial, por lo que estoy prácticamente segura que esta segunda parte no tardará en hacerse publica también, una vez que esto suceda borrare estas entradas, pero por mientras ¡a leer se ha dicho!
NOTA 2: Es una simple traducción hecha por mi… así que disculpen las faltas ortográficas y de redacción.

Happily Ever After: Cinder & Ella

Capítulo 19

E L L A M A R A

La madre de Brian era increíble. Pude ver por qué Brian se había disculpado por ella de antemano y había estado preocupado por su entrada en escena después de todo lo que había pasado la noche anterior, pero la verdad era que ella era exactamente lo que necesitaba. Ella se parecía mucho a mi mamá, enérgica y entusiasta, con una verdadera emoción por la vida. Ella era dominante, obstinada, obstinada y abierta, pero ella tenía un gran corazón y estaba completamente de acuerdo. Ella había estado lista para amarme mucho antes de que me conociera.

Sin embargo, era extraño, porque de alguna manera, ella también se parecía mucho a mi padre. Era un buscavidas. Era organizada y eficiente, algo que mi madre no podría haber logrado. No creo que ella alguna vez haya tenido que mantenerse a sí misma, pero aun así trabajó arduamente haciendo trabajo de caridad y trabajando para las organizaciones de ex alumnos y boosters en la universidad de Doug. Había sido criada con dinero y siempre había estado en círculos importantes. Apuesto a que se llevaría muy bien con mi padre elitista. Simplemente ella no era esnob o juiciosa al respecto. Liz y Doug eran geniales, y francamente, me sentí aliviada de que, entre Brian y yo, tuviéramos al menos un grupo de figuras parentales que pudiéramos admirar.

Brian se fue con Doug para recoger su auto del cine mientras yo estaba en la ducha. Cuando terminé, Liz me ayudó a bajar, y cuando llegamos al nivel del suelo, estaba reconsiderando que Brian llamara a su agente de bienes raíces.

-¿Siempre es así? –Preguntó Liz cuando tuvo que ir directamente por una botella de analgésicos que guardaba en el armario de la cocina de Brian.

-¿Siempre es así? –Preguntó Liz cuando tuvo que ir directamente por una botella de analgésicos que guardaba en el armario de la cocina de Brian.

Asentí mientras tragaba la medicina.

-Las escaleras son la actividad física más difícil de la que soy capaz de hacer. Que pueda manejarlas es un milagro. Durante mucho tiempo, los doctores no pensaron que caminaría de nuevo, pero tengo una vena obstinada malvada, y no iba a quedar atrapado en una silla de ruedas por el resto de mi vida.

Fui a la nevera para ver qué podía comer para el almuerzo. Brian y yo desayunamos tarde, pero la mayor parte no fue consumida. Liz había traído nuestros platos a la planta baja mientras yo estaba en la ducha, y insistió en que obtuviera una comida adecuada.

-Oh. Él todavía tiene algunos camarones. ¿Cómo que sabe la ensalada con pasta y camarón?

-Delicioso.

Ella parpadeó y me miró con curiosidad.

-¿Cocinas?

Sonreí mientras sacaba diferentes ingredientes de la nevera y los ponía en el mostrador.

-Es uno de mis pasatiempos favoritos. Mi madre también lo amaba. Fue algo que siempre hicimos juntas. Mamá trabajó muchas horas para pagar las facturas. Ella llegaba muy tarde a casa, y finalmente comencé a esperar la cena para poder cocinar juntas después de que ella llegara a casa. La ayudó a sentirse menos culpable acerca de haberse ido tanto. Después de eso, cocinar se convirtió en lo nuestro.

Liz sonrió ante la historia, y me di cuenta de que acababa de hablar abiertamente sobre mi madre sin ninguna tristeza o miedo de hacer las cosas incómodas. Fue una agradable sensación. Nunca mencioné a mamá en casa porque sabía que era un tema doloroso para papá. Pensé que era bastante incómodo para Jennifer, también, y Ana parecía tener algún tipo de problemas con ello también. Juliette fue la única que me preguntó acerca de ella, y a menos que estuviéramos solos, siempre daría las respuestas más cortas posibles.

Aquí en la casa de Brian, mamá no era un tema tabú. Fue una inesperada pero bienvenida bocanada de aire fresco. Otro beneficio de salir de la casa de mi padre. Tal vez podría comenzar a aceptar un poco mejor la muerte de mamá y realmente comenzar a superar mi dolor. Hice una nota mental para recordar esto para mi próxima sesión de terapia con la Dra. Parish, para que no pudiera acusarme de huir de mis problemas cuando le expliqué cómo corté los lazos con mi padre. No tenía ganas de decirle eso, pero al menos tenía otra semana antes de nuestra próxima cita.

Mientras ponía una olla de agua en la estufa para hervir y sacaba una sartén, Liz comenzó a hurgar entre los armarios y los cajones. Una sonrisa irónica cruzó mi rostro cuando me di cuenta de lo que estaba buscando.

-No creo que Brian sea dueño de un delantal.

-Oh. –Ella deslizó un cajón cerrado y alcanzó la tabla de cortar– Voy a tener cuidado, entonces.

Se rió exasperada cuando comenzó a cortar uno de los aguacates que puse.

-Ese chico. Él es muy parecido a su padre. Me preocupaba que fuera un eterno soltero. Estoy sorprendida de que haya algo en su refrigerador además de la vieja comida para llevar.

Me reí y arrojé algunos camarones en una sartén con un poco de aceite de oliva, ajo y jugo de limón.

-No es la primera vez que vine. Lo obligué a llevarme a hacer las compras. No podía soportar ver cómo se desperdiciaba una bonita cocina como ésta. –Ante el suspiro de Liz, agregué– Sin embargo, no tiene ninguna esperanza. Cuando cocino, él me permite ponerlo a trabajar sin quejarse.

-Eso viene de ser criado por mí. –Ella me lanzó una sonrisa maliciosa y me guiñó un ojo.– Está acostumbrado a tomar pedidos.

-Probablemente debería agradecerte por eso, ya que estoy mucho mejor dándoles que tomándolos yo misma.

Ambas nos reímos y seguimos disfrutando mientras cocinábamos hasta que se abrió la puerta principal y una voz desconocida nos llamó.

-¿Hola?

Liz y yo estábamos sorprendidos por la intrusión. Después de la locura en el cine de ayer, y todos comentarios de Brian sobre cómo necesitaba tanta seguridad, las dos estábamos asustadas.

-¿Quién está allí? –Llamé mientras Liz metía la mano en un armario y agarró una sartén.

Reconocí al joven rubio bien vestido que entró a la cocina justo a tiempo para evitar que la madre de Brian golpeara al pobre tipo con una sartén de hierro fundido.

-¡Oh! Liz, espera. Está bien. Ese es el asistente de Brian.

Scott saltó hacia atrás, levantando las manos en señal de rendición.

-¡Whoa! ¡Lo siento! No quise asustarte. No me di cuenta de que alguien estaría aquí, o habría llamado. Brian nunca tiene compañía, y siempre dice que solo me deje entrar por si está en medio de un entrenamiento, o duerme demasiado, o se esconde de una reunión a la que no quiere ir.

Mi adrenalina estaba bombeando a través de mí a un ritmo alarmante, pero me las arreglé para reír. No fue difícil imaginarse a Brian pasando por alto algo importante o deliberadamente sin responder a su puerta.

-¿Eso pasa a menudo?

Mi risa hizo que Scott se relajara.

-Sí –admitió, sacudiendo la cabeza– Bastante a menudo.

Él extendió su mano hacia mí con una sonrisa tímida.

-Es bueno verte de nuevo y conocerlte oficialmente.

Me encogí cuando le di la mano.

-Sí, realmente no nos presentaron la última vez, ¿verdad? Es Scotty, ¿cierto?

-Prefiero Scott, si eso está bien. Mi Nana es la única persona que me llama Scotty. Bueno, y Brian, porque molestarme parece divertirlo.

Me reí de nuevo.

-Eso suena como Brian.

Scott se encogió de hombros.

-Todo está bien. No hay mucha gente que le guste realmente a Brian, así que me imagino que las burlas son algo positivo.

Sonreí ante eso.

-Muy cierto. Él realmente no es una persona de grandes amigos. Y la tortura definitivamente es algo positivo. Él solo se mete con la gente que le gusta. Él te adora. No se puede pasar por una sola conversación sin mencionar tu nombre.

La sonrisa de Scott se volvió irónica.

-¿Cuántas de esas veces está usándolo en las frases como “estoy seguro de que a Scotty no le importará” o “Scotty puede hacer eso por mí”?

-Solo seis de cada diez –prometí, con una sonrisa– El resto del tiempo es “Necesitamos encontrar a Scotty una buena mujer” o “Deberíamos invitar a Scotty a esto. Él necesita salir más”.

Scott negó con la cabeza mientras dejaba su bolsa de mensajero sobre el mostrador.

-Puedo ver por qué a Brian le gustas.

El cumplido me sorprendió, pero fue fácil regresar.

-Ídem, Scotty.

Él se rió de la burla y sonrió a Liz cuando le hice un gesto.

-¿Has conocido a la madre de Brian antes?

Sus cejas se levantaron con sorpresa cuando él le estrechó la mano.

-Es un placer conocerte.

Volví a terminar la preparación del almuerzo mientras se conocían.

-Entonces, ¿qué te atrae por aquí? –Pregunté una vez que había una pausa en la conversación– Realmente espero que Brian no exigiera tu presencia el día después de Navidad.

-Mencionó algo acerca de la necesidad de sentarse contigo esta semana para repasar algunas cosas, pero en realidad, le envié un mensaje de texto esta mañana. Prometió que podía usarlo como excusa cada vez que necesitara escapar de la casa durante las vacaciones, así que le pregunté si esta tarde funcionaba para tener nuestra reunión. Él dijo que probablemente fuera mejor hacerlo lo antes posible. Decidí tomar eso literalmente y vine directo.

Me reí.

-¿Necesitabas escapar?

Scott asintió con gravedad.

-Mis hermanas están en casa por Navidad.

-¿Todas ellas? ¿Cuantos tienes?

-Seis.

-Whoa.

-Sí. Y en este momento están todos en casa ayudando a mi abuela a crear perfiles de citas en línea para su pobre hermano menor.

Tan pronto como sus palabras se registraron en mi cabeza, estallé en carcajadas.

-Ok , en ese caso, siéntete como en casa. Solo no le digas a Brian lo que están haciendo. Es probable que conduzca hasta allá y las ayude.

El suspiro de respuesta de Scott fue adorable. Él era adorable. Pude ver por qué la gente siempre intentaba prepararlo.

-¿Tienes hambre? –Le pregunté– Hice un montón.

La cara de Scott se iluminó.

-¿Estás segura? No quiero entrometerme si esto es algo familiar. Brian no mencionó que sus padres estuvieron aquí.

-Brian no sabía que veníamos –dijo Liz– Decidimos sorprenderlo. Y no es ningún problema en absoluto. Con la nueva situación de Ella, cuadrar un plan para ella ya estaba en la agenda del día.

¿Por qué no encuentras algunos ajustes de lugar para la mesa, y todos podemos discutirlo durante el almuerzo? Brian y Doug debería regresar en cualquier momento.

Scott saltó del taburete de la barra inmediatamente.

-Claro.  –A medida que comenzó a abrir los armarios, preguntó– ¿Nueva situación? ¿Te refieres a lo de Erik Clarke?

Sabiendo que no había forma de evitar la conversación, comencé a llevar el almuerzo a la mesa y le conté a Scott todo sobre la pelea con mi padre y sobre cómo me quedaría con Brian hasta que pudiera descubrir una plan sólido

-¿No planeas quedarte con Brian? –Preguntó Liz, sorprendida.

Su rostro cayó con desilusión y preocupación cuando negué con la cabeza. Odiaba apresurar sus esperanzas de la boda que había estado planeando mentalmente desde la metedura de pata de Brian antes.

-Amo a Brian, Liz; no te preocupes por eso Todavía no estoy lista para vivir con él.

Su ceño fruncido se hizo aún más grande, así que me apresuré con una excusa que probablemente no cuestionaría.

-Además, esta casa no va a funcionar para mí. Tan pronto como sepa cómo pagarlo, estoy segura que voy a necesitar encontrar un apartamento o algo que sea un poco más accesible para discapacitados.

-Eso podría no ser tan difícil como te imaginas –dijo Scott, la emoción brillando en sus ojos– Brian mencionó la necesidad de repasar algunas cosas. ¿Le dijo qué tipo de cosas?

-No, pero lo oí decir algo acerca de los derechos de la película para mi historia y la necesidad de conseguir representación de un agente.

Scott asintió mientras colocaba cinco platos sobre manteles individuales. “

-Los derechos cinematográficos son solo una de las cien ofertas que has recibido que podrían generar algunos ingresos para ti.

Se me cortó la mandíbula. Ese número debe ser exagerado. Pero Scott no parecía ser del tipo que embellecía nada, y tenía esa forma concentrada en él en ese momento, como si hubiera entrado en algún tipo de modo comercial. Considerando que había aparecido con un buen par de pantalones, una camisa de vestir blanca y una corbata. Parecía natural en él y me hizo preguntarme si sabía cómo relajarse. Su apariencia bien definida solo se agregó a lo serio que parecía en ese momento.

-¿Cuántos? –Pregunté.

Él asintió, como si ese número fuera insignificante.

-Dar o tomar algunos, sí. No te preocupes Tengo un lista para ti, y la he priorizado lo mejor que pude. Brian y yo revisaremos todo contigo.

-Whoa.  –Tuve que sentarme. Reclamé una de las sillas en la mesa, y Liz me trajo un vaso de limonada sin que me lo pidieran.

-No te preocupes, Ella. Brian sabe lo que está haciendo con todo esto. Él se asegurará de que no te abrume. Y ayudaré todo lo que pueda hasta que tengamos que irnos a casa. Scott se acercó a los cubiertos y me dio una sonrisa de confianza mientras colocaba un juego de utensilios alrededor del plato frente a mí.

-No es tan malo como parece. Y la mayor parte pagará muy bien, por lo que incluso si solo acepta un puñado de ofertas en su plato, no debería tener problemas para ingresar a un apartamento, si eso es lo que desea hacer. Además, tuve esta idea para convertir tu blog en un negocio viable, si estás interesado en eso.

-¿En serio? –Me animé con la idea de convertir mi blog en algo más que un hobby.

-Sí. Si lo hiciste bien, podrías ser preparado de por vida.

Con la mesa lista y el almuerzo hecho, Liz se excusó para ir a almorzar. Una vez que ella vagó escaleras arriba, Scott se sentó en la mesa frente a mí.

-¿De verdad crees que podría comenzar a ganar dinero con mi blog? –Le pregunté. ¿Te gustaría convertirlo en una carrera?

Scott soltó una risa incrédula.

-¿Estás bromeando? Ya lo has hecho, Ella. Solo necesitas, para comenzar, sacar provecho de eso.

-¿Qué quieres decir?

-Desde que se filtró tu identidad en línea en FantasyCon, los anunciantes se ponen en contacto contigo. La gente está desesperada por tirarte el dinero.

-¿Lo están?  –Mi mandíbula cayó de nuevo en mi regazo, y mi corazón se aceleró. Scott sonrió.

-Se están acercando a Brian porque no tienes ninguna información de contacto, lo que significa que recibo los correos electrónicos.

-No… sí… lo siento por eso. Tuve que quedar completamente a oscuras después de todo el asunto de Kaylee, y aún no he tenido tiempo de volver a empezar todo desde que salí del hospital. Lo planeé después de las vacaciones.

-Bueno, cuando lo hagas, tus posibilidades seras infinitas. Pensaba que deberías convertir tu blog en una e-zine de entretenimiento con todas las de la ley. Manténlo principalmente basado en la crítica de entretenimiento, pero podría agregar temas como música y videojuegos a sus listas de reseñas. También puedes crear una columna de noticias de entretenimiento y contratar a un periodista para mantener los titulares en funcionamiento como lo hace Variety. Y podrías hacer entrevistas a celebridades. Ya tienes lo siguiente y todas las conexiones de Hollywood que puedas necesitar. Por lo menos, debes considerar crear un canal de YouTube y hacer algún tipo de programa de revisión semanal. Si lo hicieras, y lo configuras todo correctamente y lo monetizas, podría obtener más de lo necesario para vivir con tu primer video.

Me desplomé en mi silla mientras mi cerebro intentaba mantener el ritmo de Scott. He estado blogueando durante tanto tiempo, y me encanta. Me encanta. Si pudiera convertirlo en profesional y de alguna manera mantenerme de él… Básicamente, él estaba diciéndome que mi sueño estaba al alcance de la mano.

Incluso mejor que simplemente amar el trabajo, era algo que podía hacer fácilmente incluso con todas mis limitaciones físicas. Nunca tendría que preocuparme por intentar conseguir un trabajo y preguntarme si podría hacerlo físicamente. Esto era algo que podía hacer desde la comodidad de mi propio hogar, en mi propio horario. Y podría llevarlo conmigo si, en el futuro, Brian alguna vez tuviera que irse por meses a filmar en locación y quisiera que fuera con él. Podría ser perfecto.

-Eso es todo –murmuré, aturdida– Es perfecto. Lo perfecto para mí. Es la solución a mis problemas y respuestas a ese gran interrogante que es mi futuro.

Me encontré con los ojos de Scott y me sorprendió ver tanto estímulo brillando hacia mí. Parecía tan entusiasta como yo sobre esto.

-Definitivamente podrías hacer que funcione –dijo– Ni siquiera sería difícil para ti.

Negué con la cabeza mientras mi cerebro seguía girando. Desearía tener su confianza.

-Supongo… teóricamente, pero… –Tan emocionada como estaba, la idea de hacerlo realidad fue abrumadora– No tengo idea de cómo hacer nada de eso. Quiero decir, escribir reseñas es una cosa, pero convertir mi blog en una publicación electrónica legítima, eso significaría una reprogramación de sitios web importantes, contratar a algunas personas para que ejecuten algunas de las columnas diferentes, alguien para manejar marketing y publicidad… esencialmente, sería comenzar mi propio negocio. Mi propia compañia. Puede que tenga lo siguiente para despegar con éxito, pero no estoy equipada para hacer nada de eso. No tendría ni idea de por dónde empezar.

-Bueno… en realidad… –Scott se frotó la parte posterior de su cuello y una ligera capa de rosa en sus mejillas.– Yo… uh… más o menos… ya escribí una propuesta de negocios para ti … si estás interesada.

Me llevó un minuto decir algo. Estaba tan sorprendida, y Scott parecía tan nervioso. Fue adorable.

-¿Una propuesta de negocios? –Finalmente pregunté– ¿Qué quieres decir? ¿Qué tipo de propuesta?

-Bueno… –Scott respiró hondo y forzó sus hombros hacia atrás– Me gradué de UCLA con un maestría en administración de empresas la primavera pasada. Mi enfoque eran los estudios emprendedores, por lo que algo así como tu blog y convirtiéndolo en una empresa real que genera ingresos: eso es exactamente tipo de cosas que quiero hacer. Este proyecto específico es perfecto para mí porque ya conozco la industria del entretenimiento muy bien. Trabajar con Brian me ha dado un conjunto específico de habilidades que sería extremadamente útil en este caso.

-Entonces estás hablando de un acuerdo de asociación. ¿Entramos juntos y dividimos las ganancias? –Me asintió tímidamente

-Sí. Tu serías la jefa creativa de la compañía -editor-en-jefe del contenido, y yo sería su hombre de negocios tras bastidores. Aún no tengo la experiencia, pero sé que podría hacerlo, y confío en que tu también podrías hacerlo. Eres entretenida y agradable, y eres inteligente. Tienes un don para crear contenido que la gente gusta. Honestamente, creo que juntos podríamos ser realmente exitosos.

Algo revoloteó en mi estómago. Nunca podría hacer algo así por mi cuenta, pero con la ayuda de Scott… Scott era como Superman. Brian siempre lo dijo. Si alguien pudiera ayudarme a hacer esto real, él podría. Y tenía razón acerca de ser el hombre perfecto para el trabajo. Él conocía la industria del entretenimiento mucho mejor que yo, y con su educación…

-Ya hablé con Brian sobre eso –dijo Scott– No estoy tratando de ir detrás de su espalda ni nada. Me di cuenta de lo que estaba sucediendo y pensé que era una gran oportunidad para los dos.

Ojalá pudiera haber sido una mosca en la pared para esa conversación. De lo que Scott estaba hablando significaría un trabajo de tiempo completo para los dos. Quizás no de inmediato, pero una vez que elaboremos un plan formal, habrá mucho trabajo por hacer. Scott finalmente tendría que dejar de trabajar para Brian. Yo sonreí un poco cuando pregunté

-¿Cómo fue esa reunión?

Scott se encogió, pero sus ojos brillaban con diversión.

-Más o menos como lo estás imaginando.

-¿Montones de pucheros? Gimoteando por tener que encontrar un reemplazo? –Scott asintió– Él usó la palabra traidor, ¿verdad?

Los hombros de Scott se relajaron, y él negó con la cabeza, riéndose.

-Varias veces. Pero, también me dio su bendición, porque sabe cuánto te gustaría una oportunidad como esta: sus palabras.

No tenía dudas de que era verdad. Esta fue la oportunidad de mi vida para mí. Estaba seguro de que Brian lo sabía. No tendría que depender de él, y tendría que construir una carrera haciendo algo que amo y que me apasionara.

Un largo silencio se extendió entre nosotros mientras pensaba sobre la idea una y otra vez. Tal vez estaba emocionado, pero no pude encontrar ningún inconveniente en esto aparte de que Brian perdió a su asistente favorito. Sin embargo, eso podría ser bueno para él. Scott tenía razón en que a Brian no le importaba mucha gente, pero él realmente amaba a Scott. Si Scott ya no era su empleado, su relación podría transformarse en la verdadera amistad que Brian intentaba seguir y Scott no permitiría porque era demasiado profesional.

Cuando me encontré con la mirada de Scott, él se retorció en su silla. Parecía contener la respiración mientras esperaba mi reacción.

-Acepto –dije– ¿Dónde firmo, compañero?

Scott se rió nerviosamente, y el tinte rosado volvió a sus mejillas.

-Bueno… um… realmente deberías leer la propuesta primero y hablar de todo con Brian antes de aceptar. Y sé que está en el fondo de una gran cantidad de otras ofertas y oportunidades para ti, así que sé…

-Deja de tratar de sacarme de esto. –Me reí– Siempre quise hacer lo que estás hablando es para lo que planeé ir a la universidad, y no tengo dudas de que podrías manejarlo.  –Cuando Scott se sonrojó, sonreí– -Brian te llama Super Scott a tus espaldas. Tenía que hablar con él de conseguir tu propio disfraz de superhéroe personalizado para Navidad.

El rubor de Scott se desvaneció cuando un lado de su boca se curvó.

-¿Seriamente?

Me reí.

-Sí. Estaba pensando en hacerte usarlo como tu uniforme de trabajo.

El hecho de que los ojos de Scott se ensancharon demostró cuán bien conocía a Brian. Alguien más hubiera pensado que estaba bromeando. Yo no estaba. Brian se había puesto en contacto con su artista favorito de cómics y estaba teniendo a los dos dibujados como personajes de superhéroes para una nueva serie de webisodios para mi blog.

Éramos llamados “Las aventuras de Cinder y Ella” Hizo que el chico hiciera un dibujo de Super Scott también. Le costó un gran esfuerzo convencerlo de que no trajera una súper-traje real para Scott.

-Aprecio la ayuda en eso –dijo Scott, sonriendo ante la idea– Pero tal vez deberías tener que dejar que lo haga

Levanté una ceja.

¿Tienes algo para correr con trajes de goma ceñidos, pretendiendo ser un Vengador?

-No especialmente, pero… ¿sabes lo que me consiguió en Navidad?

Eso sonaba bastante ominoso que casi tenía miedo de preguntar.

-¿No que?

Él rodó los ojos.

-Te daré una pista. Está estacionado en el camino de entrada y cuesta tanto como me pagó este año.

-¿Un coche? No lo hizo.

La mirada fija de Scott me dijo todo lo que necesitaba saber. Brian y Doug llegaron a casa antes de que yo pudiera preguntar algo más. Doug entró primero y estalló una sonrisa en su cara mientras inhalaba profundamente.

-Huele maravilloso aquí.

-Sí, lo hace –dijo Liz, bajando las escaleras, tras haber escuchado a su esposo llegar– Ella es un chef gourmet, y ella hizo un almuerzo espectacular para todos nosotros.

Doug sonrió mientras se dirigía a la mesa del comedor. Echó un vistazo a la comida y tomó otra respiración profunda.

-Eso se ve delicioso. Necesitas quedarte con ella, Brian.

Brian había entrado por la puerta justo detrás de él y me besó con orgullo en la mejilla ante el consejo de su padrastro.

-Lo pienso hacer.

-Bienvenido de nuevo –le dije– Supongo que Precious está una vez más a salvo en el garaje, ¿dónde se supone que debe estar?

-Sip. Todo está bien en el mundo otra vez. Y vi que tiene una compañía sexy en este momento.

Brian se sentó a mi lado y le dirigió una amplia sonrisa a Scott.

-¿Cómo manejó las curvas en el cañón en el camino hasta aquí?

La cara de Scott se desinfló, y arqueó una ceja en un alto arco.

-¿Un automóvil, Brian?

Quería estar del lado de Scott en esta discusión, el regalo era completamente inapropiado, pero la excitación vertiginosa de Brian me impidió expresar cualquier objeción.

No es cualquier coche, Scotty. Eso es un Audi A8. Ese es un paseo proxeneta.

Scott negó con la cabeza.

-Gracias por el pensamiento generoso, pero no puedo aceptarlo. Es demasiado.

-Demasiado es un término relativo, amigo mío. –Recogió su servilleta y la colocó en su regazo con un gesto. Hubo un rebote en cada movimiento, como si sorprender a Scott con el auto lo hubiera hecho ridículamente feliz– Y además, no puedo recuperarlo. Pagué en efectivo por ello y puse el título a tu nombre, por lo que, técnicamente, ya es tuyo.

Scott soltó una risa incrédula y se pellizcó el puente de la nariz mientras negaba con la cabeza.

-Estás loco, jefe.

Brian lo tomó como un cumplido, sonriendo aún más mientras hinchaba su pecho.

-Tal vez, pero te gusto de cualquier forma. Y la única forma de deshacerse de ese automóvil ahora sería venderlo, pero sería un desperdicio. Lo elegí personalmente para ti y, amigo, tu Toyota está en su última etapa.

-Pero…

-Mira. Trabajas duro, lo mereces y lo necesitas. Solamente disfrútalo. Cuida bien de ella y no le pongas ningún nombre estúpido, y te perdonaré por dejarme por mi novia.

Brian me guiñó un ojo antes de darle a su asustado asistente una mirada severa.

-Sé que ya le contaste sobre tus planes traidores. Puedo decir. Ella está radiante.

Él me miró, y su mirada severa se convirtió en un puchero.

-Va a ser un gran compañero de mierda, ¿sabes? Absolutamente horrible.

Scott resopló, e intenté no sonreír ante la rabieta de mi novio.

-¿Es eso así?

-Maldita sea, lo es. Es mandón, directamente entregado a la locura, y completamente analretentivo. Él te va a volver loco.

-Gracias, jefe.

-¡Brian! –Liz reprendió– Deja de ser tan grosero. Scott parece un joven tan agradable.

Scott recibió otra mirada penetrante de Brian.

-Excepto que es un traidor que me deja por mi Novia. Y hablando de traidores…  –Ahora estaba obteniendo la mirada puntiaguda– El amor de mi vida acaba de robar a mi maravillosa asistente.

Mi compostura finalmente se quebró.

-Lo siento, tengo que robar tu maravilloso, genio, asistente irremplazable. –Solté una risita– Pero mejor que alguien más, ¿verdad?

Cuando le dediqué una sonrisa inocente y golpeé mis pestañas, él trató de contener su puchero pero cedió. Su sonrisa de respuesta fue sardónica.

-Tienes suerte de que te amo.

La cuasi amenaza me hizo sonreír de verdad.

-Lo sé. Y gracias. Es una oportunidad increíble. Estoy realmente emocionada por eso.

Brian suspiró con resignación.

-Lo sé. También es una buena oportunidad para Scott, y para ser sincero, no estoy seguro de poder confiar en nadie más con respecto a su futuro. Ustedes serán un gran equipo.

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