HEA: Cinder & Ella, Kelly Oram. [Capítulo 7]

TyC-Lal

NOTA: Recientemente Cinder & Ella (Kelly Oram) se publico en español por OZ Editorial, por lo que estoy prácticamente segura que esta segunda parte no tardará en hacerse publica también, una vez que esto suceda borrare estas entradas, pero por mientras ¡a leer se ha dicho!
NOTA 2: Es una simple traducción hecha por mi… así que disculpen las faltas ortográficas y de redacción.

Happily Ever After: Cinder & Ella

Capítulo 7

E  L L A M A R A

Me desperté con el sonido de mi teléfono recibiendo un mensaje de texto entrante. Me llevó un minuto comprender dónde estaba y que me había quedado dormida después de bañarme. Bostezando, desenredé la toalla de mi cabeza.

Tenía el pelo seco y crujiente por no haber sido cepillado después de bañarme. Tendría que mojarlo de nuevo si quisiera que sea al menos manejable. Al archivar ese pensamiento para más tarde, me estiré y parpadeé varias veces cuando me di cuenta de que era de mañana.

Mi teléfono volvió a sonar, otro texto, y luego volvió a sonar. Y luego sonó. Por extraño que fuera, lo ignoré. Todavía estaba demasiado atontada, y probablemente era solo que Brian quería quejarse por no llamarlo anoche. Podría esperar lo suficiente para que me lavé los dientes. O tal vez podría esperar otra media hora…

Rodé y me acurruqué bajo las sábanas, pero eso solo duró unos dos minutos antes de que Juliette irrumpiera en mi habitación.

-¡Ella! ¡Levántate! ¡Tienes que ver esto!

-Vete –gemí– Estoy durmiendo.

-No en serio.

Ella agarró mi computadora portátil y se subió a mi cama. Bostecé de nuevo mientras ella encendía la cosa.

-¿Qué es?”

-¿No revisas tu teléfono?

-No, es temprano por la mañana. Brian puede esperar hasta que me levante de la cama.

-Puede que quieras llamarlo.

¿Qué diablos era tan urgente? Agarré mi teléfono mientras Juliette colgaba el Internet en mi ordenador portátil. Mis textos eran de Vivian y Rob. Ambos parecían urgentes y me dijeron que revisara este sitio web llamado Get Real Hollywood en este momento. Hubo múltiples signos de admiración usados. Incluso el texto de Rob usó uno, así que sabía que algo grande había sucedido.

Mientras me quitaba el sueño de la cara y me sentaba lentamente, estaba más rígida después de haber descansado en mis doloridos músculos.

¡De ninguna manera! ¡De ninguna manera! —protestó Juliette.

-¿Qué es eso? –Le pregunté.

Ella estaba demasiado concentrada en la computadora portátil como para explicarlo, pero podía decir que su sorpresa no provenía de ninguna clase de buenas noticias. Parecía una combinación aterradora de horrorizada y enojada.
Moví mis piernas sobre el lado de la cama con un gemido. Daniel iba a matarme en mi próxima sesión de PT por trabajar demasiado mi cuerpo. Probablemente justo después de que él me dijera que era bueno para mí y me recomendara que lo haga más a menudo.

Mi teléfono comenzó a sonar, pero lo ignoré. Quienquiera que llamara solo me iba a decir que mirara el sitio web que Juliette estaba mirando.

-¿Que esta pasando?

-¡Ese maldito bastardo podrido!

-¡Juliette! –Espeté. Era la única forma de romper su concentración.

La cara de Juliette estaba completamente blanca a excepción de las enojadas manchas rojas en sus mejillas y la parte posterior de su cuello. Cuando se encontró con mi mirada confusa y curiosa, sus ojos se empañaron.

-Ella, lo siento mucho.

Ella movió mi laptop a mi regazo. Miré la pantalla frente a mí, pero me tomó un momento entender lo que estaba viendo.

-Oye, soy yo. ¿Es ese almuerzo en el restaurante ayer? Qué…? Dónde…? Cómo…?

-Erik –susurró Juliette– Es un gran chismoso de celebridades.

-¿Qué quieres decir?

Ella hizo clic fuera del video y regresó a la página principal de Get Real Hollywood. Era un sitio web de noticias de celebridades. La foto de Erik estaba en la esquina superior izquierda con una breve biografía. La historia principal estaba al frente y al centro, y era enorme: “Ella (de Cinder) se vuelve realidad, su relación física con Brian y sus propias inseguridades.” El video de mí en la mesa del almuerzo en el centro comercial ayer estaba justo debajo.

-Fuimos totalmente engañados –dijo Juliette– Debe haber sabido quién eras desde el principio. Esa es probablemente la razón por la que te defendió. Probablemente nos había estado siguiendo por un tiempo, buscando alguna clase de oportunidad para hablar con nosotros. Caímos en su trampa.

No estaba preparado para creer eso todavía, me encontraba todavía en la etapa de negación de mi sorpresa.

-¿Cómo estaba grabando esto?

Juliette se encogió de hombros, mirando una vez más el video que se reproducía en la computadora portátil.

-No lo sé. Debe haber tenido una especie de cámara oculta sobre él.

-¿Hay audio?

La mueca de Juliette respondió la pregunta por ella. Ella hizo clic en el video, y mi voz sonó fuerte y clara. “… cada vez que le pido que me dé una pista, dice que no necesita un regalo. Simplemente me canta esa estúpida canción: ‘Todo lo que quiero para Navidad eres tú”.

Mi estómago se revolvió. La bilis me arañó la garganta, y tuve que tragarlo de nuevo cuando me di cuenta de lo que Erik había capturado en video y publicado para que el mundo entero lo viera.

-¿Cuánto recibió? –Mi pregunta salió temblorosa.

Juliette se desplazó hacia adelante a través del video y tragó saliva.

Parece que toda la conversación en el almuerzo … y todo en la tienda de lencería.

Me encogí.

-¿Todo?

Juliette asintió.

Caí de espaldas contra la cama, tan sorprendida que ni siquiera noté el dolor físico que causaba el movimiento. Esa conversación en el almuerzo había comenzado con Ana diciéndome que debería darle a Brian mi virginidad para Navidad y se hizo más personal a partir de allí. Me sentí enferma. La habitación comenzó a girar, y mis ojos comenzó a picar.

-Jules… –Mi voz comenzó a temblar.

-Lo sé –susurró, igualmente angustiada–  Y todos nosotros solo lo empeoramos. Ella…

Mi teléfono volvió a sonar, y cuando vi el nombre de Brian en la identificación de llamadas, las lágrimas se juntaron en mis ojos.

Incapaz de responder el teléfono, lo arrojé al otro lado de la habitación y me di una palmada en la cara. El teléfono fue al correo de voz e inmediatamente comenzó a sonar nuevamente. Juliette lo recuperó y me lo tendió.

-Habla con él, Ella.

Negué con la cabeza.

-No puedo. Si él me llama, es que ya ha visto esto. Escuchó toda la conversación durante el almuerzo sobre que él era un adulto y yo siendo su estúpida y pequeña mojigata novia.

Él me vio rechazar la compra de ropa interior sexy y confesar que no estaba preparado para acostarme con él porque estoy insegura sobre mi cuerpo. Él escuchó eso. El mundo entero lo está escuchando actualmente, justo ahora.

Juliette se secó una lágrima de la mejilla.

-Ella, lo siento mucho.

-No es tu culpa.

-Aun así, siento que…  –se interrumpió cuando el teléfono comenzó a sonar por tercera vez– Necesitas hablar con él.

-No puedo. Aún no. Necesito un minuto para enloquecer.

Al otro lado de la casa, se escuchó un chillido estremecedor, y segundos más tarde se abrió la puerta de mi habitación.

-¿Lo viste? –Gritó Ana.

Una mirada a mí respondió su pregunta. Ella comenzó a caminar.

-¡Ese gilipollas! ¡Voy a matarlo! –Ella me miró– -¿Sabías quién era él? ¿Me permitiste hacer un completo asno de mí a propósito, sabiendo que estaba filmando todo eso?

-¿Estas bromeando?

-Cállate, Ana –espetó Juliette– No todo es por ti.

Mis lágrimas desaparecieron, y, por una vez, probablemente logré una mirada más aterradora que ella.

-Oh no, esto es totalmente sobre ti, Ana –argumenté, tomando el blanco fácil para descargar algo de mi enojo– Llamé por completo a Erik y lo invité a venir a filmarnos en secreto haciéndonos tontos en el centro comercial. Y yo totalmente le confesé que no estoy preparada para acostarme con Brian porque es perfecto y mi cuerpo es un desastre horrible porque quería que todo el mundo lo supiera. Y te pedí totalmente que mencionaras mi vida sexual y me arrastraras a una tienda de lencería. Me tienes. Ese fue todo mi plan grande y malvado para hacerte sentir estúpida.

Ana volvió a mirar, pero no estaba enojada conmigo. Su mirada enojada se convirtió en una de frustración mientras se dejaba caer en la silla de mi escritorio con un gran enojo.

-Esto es una pesadilla.

-Del lado positivo –dijo Juliette, mirando con tanta severidad la laptop que temí por su seguridad– Papá lo va a destruir en la corte. Ese idiota se metió con la familia equivocada.

-¡NO! –Ana y yo gritamos juntas.

Juliette se estremeció, sorprendida de ser tan sinceramente opuesta.

-Papá me matará si ve ese video –dijo Ana.

Sí, podría haber parecido estúpido e inseguro, pero a Ana le pareció bastante tonto. Nunca se le permitiría salir nuevamente si papá viera este video.

-Y él querrá tener algún tipo de conversación incómoda entre padre e hija conmigo –agregué– Si él no acaba de lanzar otra conferencia sobre su desaprobación de que yo salga con Brian.

Juliette se burló.

-Odio decírselo a los das, pero papá verá esto de todos modos. Va a estar en todas partes. Si salta sobre él ahora, tal vez pueda obtener una orden de cese y desista antes de que llegue al monólogo de Kenneth Long.

Un fuerte golpe me hizo gemir de nuevo justo cuando la voz nerviosa de papá sonó.

-¿Chicas? ¿Están presentables? Encontré el sitio web en la computadora de Ana. Puedo entrar…?

Juliette frunció el ceño a Ana.

-¿Despertaste gritando por toda la casa y luego dejaste tu laptop abierta cuando viniste corriendo? Buen trabajo. Es una manera de evitar que papá se entere.

-¿Chicas?

-¡Vete, papá! –Gritó Juliette.

Aparentemente irse significaba entrar para papá, porque él abrió la puerta y asomó la cabeza. Cuando vio que todos estábamos al menos cubiertos, dio un paso completo en la habitación.

-Papá, por favor –le supliqué– No quiero hablar de esto.

Cualquier expresión que use en mi cara fue suficiente para hacer que mi padre se detuviera. Su rostro se cayó, y suspiró.

-Cariño, has elegido salir con una celebridad. Mientras veas a Brian Oliver, cosas como estas van a suceder.

No quería pelear, pero el hombre sabía exactamente cómo presionar mis botones.

-Esto no fue culpa de Brian.

Él rodó los ojos.

-No discutiré sobre eso, pero es un punto discutible. Lo que estoy diciendo es que no puedes dejar que estas cosas controlen tu vida. Ya sucedió. No sirve de nada esconderse de eso.

-¡Ah! Me gustaría diferir en eso.

Mientras estábamos encerrados con una mirada hacia abajo, sonó el timbre. No necesité tres conjeturas para saber quién estaba aquí. Ni siquiera necesite una. Efectivamente, una vez que Jennifer abrió la puerta, la voz de Brian sonó fuerte, clara y llena de preocupación.

-¿Ella?

Cuando apareció en el umbral de mi habitación, me recosté y me tapé la cabeza con las mantas.

-UGH. Ella no está aquí ahora. VETE POR FAVOR.

-Ellamara –arrulló Brian– Relajate. Va a estar bien.

Por una vez, su voz no hizo nada para calmarme.

-¡No, NO lo es! –Estaba tan agotada que no entendí la última palabra– ¿Cómo podría ser tan estúpido? Dije cosas, Brian. Nos quedamos atrapados en nuestra conversación, y no estaba pensando. Dije algunas cosas realmente personales y vergonzosas. Estoy segura de que has visto todo. Bromeamos en una tienda de lencería. Juliette y Ana me compraron regalos de Navidad cuando no compraría nada para mí. El mundo entero lo verá.

Contuve el aliento cuando un sollozo me golpeó. Me lo tragué. No quería llorar. Pero no importa cuánto lo intenté, todavía sorbía. Me han engañado. Me sentía violada.
Cuando el peso cambió en mi cama, supe que Brian había cambiado lugares con mi padre. Arrancó mis mantas de mi cabeza y gentilmente me llevó a una posición sentada. Cuando él envolvió sus fuertes brazos a mi alrededor, me rompí. Me desplomé contra su pecho, dejando que mis lágrimas fluyeran.

-¿Cómo podría hacer eso con nosotros?

Brian me apretó más fuerte y silenciosamente dijo.

-¿Podemos tener un minuto a solas, por favor?

No miré para ver si escuchaban. Sabía que lo harían. Cuando Brian usaba su voz seria así, tendía a salirse con la suya. Oh, estoy seguro de que mi padre le lanzó una mirada desagradable, y no oí que la puerta se cerraba porque él, sin duda, se negó a cerrar todo el camino con Brian en la habitación. Pero cuando Brian sacó mi cara de su pecho y me recogió el pelo detrás de las orejas, supe que estábamos solos.
Eché un vistazo a sus ojos llenos de dolor y me derrumbé como si estuviera en un confesionario.

-Lo siento mucho. No teníamos idea de quién era él. Él…

Negó con la cabeza y habló por encima de mí, no dispuesto a dejarme seguir disculpándome.

-No tienes nada que arrepentirte. No fue tu culpa. El tipo se llama Erik Clarke. Es famoso en la ciudad por acrobacias como esta. Él no capta a las celebridades con tanta frecuencia porque todos sabemos que hay que tener cuidado de él, pero rastrea a las familias y amigos de las celebridades y los hace hablar. Él tiene todo tipo de suciedad en las personas.

Estupendo.

-Un poco de suerte. ¿Cuáles eran las probabilidades de que terminara a su lado en la escalera mecánica la única vez de esta semana que salí en público sin ti

La cara de Brian cayó, y sacudió su cabeza otra vez.

-No fue suerte. Fuiste visto en el centro comercial. Sabía que estabas allí sin mí, y que probablemente no sabrías quién era. Él se aprovechó de ti.

Brian gruñó eso último y tuvo que dejar de hablar para tomar aliento y calmarse. Sabía la sensación. Estaba tan enojado.

-Y caí por completo, porque soy una niña tonta e ingenua que solo cree que puede manejar la edad adulta.

-No hagas eso. No te menosprecies. Eso no era la edad adulta. Eso es fama. Ser nuevo en eso no te vuelve estúpido. –Él bufó de frustración– Lo siento, Ella. Realmente estaba esperando que tuvieras tiempo para adaptarte a todo antes de que sucediera algo así.

-¿Cómo vives así? Quiero decir, Dios. ¿Como si no me sintiera ya estúpida antes? Todo el mundo sabe sobre el intento de suicidio y la custodia legal que tenía mi padre. Tengo un maldito toque de queda. Que también ponen en la portada esta semana. Ahora soy la pequeña virgen ingenua y asustada de tener sexo con mi novio. La nación cree que soy una broma. UGHHHH. Soy una broma. –Le di un buen tirón a mi cabello.

-Ella, detente. Mírame. -Cuando no lo hice, lo repitió, lanzando algo más de fuerza– Mírame.

Me encontré con su mirada.

-Los tabloides siempre van a cambiar los hechos para crear los mejores titulares. Eso no hace que lo que dicen sea cierto. Se puede hacer que cualquiera parezca lo peor si puede escoger y elegir solo algunos hechos clave de su vida. Lo que esa gente no sabe, pero yo sí, es que eres un tipo fuerte, inteligente, amable y mujer compasiva No eres una broma. –Brian llevó su mano a mi cara y suavizó su voz– Eres lo mejor que me ha pasado en la vida. ¿Me entiendes? No importa lo que digan o impriman, te amo. Siempre te amaré.

La declaración de Brian, aunque ya la había escuchado antes, era exactamente lo que necesitaba en ese momento. No pude encontrar palabras para expresar la cantidad de gratitud en mi corazón, así que me incliné hacia delante y presioné mis labios a los suyos. El beso fue frenético. Lo besé como si sus labios sobre los míos hicieran desaparecer todos mis problemas.

Brian devolvió mi beso frenético con calma. Sus suaves toques y la forma en que me sostuvo eran confiados y amorosos. Me llenaron de una sensación de seguridad, aliviando el torrente de emociones con el que me había atormentado. Después de calmarme, Brian rompió el beso y me dio una sonrisa suave y burlona.

-¿Te sientes mejor?

Yo si. Me sentí un millón de veces mejor. Lo suficientemente mejor como para hacer coincidir el brillo juguetón en sus ojos y bromear.

-No. No lo creo. Voy a necesitar mucho más de eso antes de estar mejor.

Cuando envolví mis brazos alrededor de su cuello y lo besé de nuevo, él se rió pero me complació por un minuto más. Solo que, ahora que no estaba al borde de una recaída emocional, la respuesta de Brian fue mucho más acalorada. El beso se volvió menos sobre calmarme y más sobre su propio conjunto de necesidades y deseos. Fue él quien lo rompió nuevamente, pero esta vez tuvo que arrancarse y succionar aliento.

-Eso es suficiente –dijo, tratando de enfriar su lujuria– Al menos mientras tu familia está afuera esperando que salgamos.

Suspiré. Era hora de volver a la realidad.

-Todo bien. Vamos a terminar con esto. Todos han visto ese video estúpido esta mañana, por lo que debería ser agradable e incómodo, y mi padre, sin duda, tiene una increíble conferencia que dar sobre todo.

Empecé a moverme, pero Brian me detuvo.

-Ella … –La cautela se deslizó en su tono y expresión– Sobre lo que dijiste en ese video…

Y así como así, toda mi ansiedad había regresado.

-No. –Sacudí mi cabeza frenéticamente– No lo hagas. Por favor.

-Pero…

-¿Por favor? Estoy avergonzada lo suficiente en este momento. Realmente no quiero tener esta conversación.

Él frunció el ceño.

-Necesitamos tener esta conversación. En realidad, esta conversación particularmente es una de las que deberías haber tenido conmigo en primer lugar antes de con tus amigas.

Mi cara llameó, y bajé la cabeza, incapaz de encontrar su mirada penetrante.

-Las chicas siempre necesitarán hablar con sus amigas.

-Lo sé, pero no soporto la idea de que te preocupes porque no te encontraré atractiva. Te lo prometo, ese no es el caso. Lejos, muy, muy lejos de eso. Y si te sientes asustadoa confundida o abrumada con nuestra relación, o si no sabes lo que estoy sintiendo, la mejor manera de solucionarlo es hablar conmigo al respecto.

-Ugh. ¿Vez? Y esta fue exactamente una de esas cosas que nos diferencian. “Dijo el hombre adulto y maduro a su novia despistada novia” –refunfuñé.

-Ella.

-Lo sé. Lo siento. Me estoy revolcando en la autocompasión. –Él arqueó una ceja hacia mí, y me derrumbé– Bien. Podemos hablar sobre eso. Pero no ahora, ¿está bien? Solo dame algo de tiempo para superar el shock y dejar de sentirme tan estúpida.

Brian me recorrió con su mirada, tratando de averiguar si hablaba en serio sobre estar demasiado abrumada o simplemente estaba tratando de salir de la conversación. Debo haber aprobado su prueba, porque dejó escapar un suspiro y asintió.

-Bueno. Ahora no. ¿Pero lo prometes? Después de que te sientas mejor, me hablarás sobre ¿esto? ¿Sobre nosotros?

Dudé simplemente porque tenía ganas de ser desafiante. Pero quería resolver las cosas entre nosotros para poder dejar de sentirme tan estresada y… así como… no sé… inmadura, supongo. Hablar era inevitable.

-Lo prometo.

-Bien.

Presionó un rápido beso en mis labios y me empujó de nuevo para darme un abrazo, aparentemente sin mucha prisa por levantarme. Felizmente me acurruqué contra su pecho.

-Entonces solo necesito decir una última cosa –dijo– Sobre mi nueva frase pegadiza”

Mi corazón perdió uno o dos latidos cuando cayó en mi estómago. Salí de su abrazo para mirarlo horrorizado.

-¿Qué frase pegadiza? ¿Ya hay una frase pegadiza favorita?

Brian se echó a reír, una verdadera risa que estallaba en el estómago, y me apretó de nuevo.

-Mi novia me acusó de estar con mil millones de mujeres. Eso no desaparece de las primeras páginas en  corto plazo.

De acuerdo, me alegré de que me hubiera llevado de vuelta a sus brazos, porque no podía ver la forma en que mi cara se prendió fuego.

-Me gustaría dejar en claro que aunque no sepa el número exacto, le aseguro que no son mil millones.

Estaba siendo desagradable, pero su táctica funcionó, y me animó con éxito.

-Lo que sea. –Sonreí y dejé escapar una risa suave– Cincuenta… mil millones… si has perdido la cuenta, es todo lo mismo.

Nos reímos juntos, lo cual fue increíble, pero el momento terminó rápidamente. Suspirando, robé un último beso.

-Gracias por venir.

*************************************************
CAPITULO ANTERIOR   Cinder & Ella   CAPITULO SIGUIENTE

 

Anuncios

2 comentarios en “HEA: Cinder & Ella, Kelly Oram. [Capítulo 7]

  1. Pingback: HEA: Cinder & Ella, Kelly Oram. [Capítulo 6] | Tormenta y Café

  2. Pingback: HEA: Cinder & Ella, Kelly Oram. [Capítulo 8] | Tormenta y Café

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s